Zaragoza-Chelsea

Julio López, 23 de octubre de 2019

El Real Zaragoza ganó la Recopa de 1995 con el histórico gol de Nayim, desde casi el centro del campo, con el que derrotó al Arsenal inglés por dos goles a uno. Previamente, había vencido al Chelsea en semifinales derrotándole por tres goles a cero en el partido disputado en La Romareda. En dicho partido, se dio una anécdota curiosa. Cuando el resultado empezó a torcerse, los hooligans ingleses empezaron a armar una de las suyas en las gradas. Era el año del famoso Písalo, Písalo de Bilardo en Sevilla, y el público empezó a cantar esa frase. Lo sorprendente es que consiguió que los hinchas dejaran sus actos vandálicos y se calmaran. Un periodista inglés lo contaba así al día siguiente: “Cuando nuestros seguidores otra vez comenzaron a dar un mal ejemplo al fútbol mundial, por lo que tanto tiempo han estado nuestros equipos apartados de competiciones europeas, desde la grada de La Romareda nació un grito de concordia, una fuerza enamorada que nos pedía la unidad de todos: peace and love”.

Algo parecido está pasando en los mercados en la última semana. Que cada uno interpreta una cosa distinta. Ha sido una semana de relativa tranquilidad, moviéndose las acciones europeas en zonas de máximos. El mercado operando, mirando el árbol (el Brexit ahora mismo) sin mirar mucho qué pasa en el bosque. Ahora mismo (las 11.13 horas del 23/10/2019) lo que empieza a parecer, en mi opinión, es que el riesgo de que no haya acuerdo se ha reducido considerablemente y que ya es un tema de plazos. La Unión Europea volverá a ampliar plazos y admitirá un nuevo retraso y santas pascuas. Desde un punto de vista técnico, en los mercados tenemos una situación muy curiosa. Nos estamos dando de cabezazos una vez más con la zona clave de resistencia al alza (395-405) del Stoxx Europe 600, que es lo que marcará los acontecimientos de las semanas hasta fin de año. Es una situación muy curiosa porque los alcistas están preocupados porque no termina de romper, y los bajistas también, porque no termina de caer. La figura que están haciendo puede tener connotaciones bastante peligrosas si no rompemos estos niveles. Es una figura de “ensanchamiento”, que se caracteriza por dibujar en precio altos más altos y bajos más bajos. De rechazar la zona de altos, corremos el riesgo de volver a visitar la parte baja, con caídas del 10% desde los niveles actuales. Lo mejor, parece ser estar fuera de mercado hasta que veamos por donde tirar.

Desde el punto de vista macroeconómico el paisaje sigue deteriorándose. Los beneficios empresariales que se están publicando, aunque llevan el titular “mejor de lo esperado” realmente están siendo poco significativos, aunque, eso sí, han mostrado que los bancos americanos son capaces de navegar bien en todo tipo de aguas. En Europa, me parece fundamental los datos de PMIs que se van a publicar mañana, para comprobar si se mantiene la línea negativa o si empiezan a verse brotes verdes que señalen que la cosa, aunque no mejore, al menos deje de deteriorarse. El FMI ha vuelto a rebajar sus previsiones de crecimiento mundial al 3%, que es el nivel más bajo en una década, y la economía china está creciendo a “sólo” un 6%, el nivel más bajo en dos décadas. Para Europa establece un crecimiento del 1.1% para 2020. A pesar de este panorama, las bolsas han seguido subiendo, tirando de valoraciones más altas. La bolsa alemana, por ejemplo, a pesar de estar lejos de sus máximos en precios, sí que está en máximo de 7 años en valoración. La recuperación que han tenido en precio muchos valores cíclicos en los dos últimos meses debe ser confirmada con actividad real, si queremos tener nuevas subidas. El único problema que vemos es que el deterioro visto en la actividad manufacturera termine por repercutir en el sector servicios, que hasta ahora se ha comportado de una forma muy robusta.

Otro factor técnico que tenía muy preocupado al mercado: la curva invertida de tipos de interés. El movimiento se ha dado la vuelta y ahora mismo tenemos casi 20 puntos básicos de pendiente positiva entre el 2 años y el 10 años en Estados Unidos, alejando un poco los temores de recesión. Yo creo que se ha debido, sobre todo, a las profundas críticas que empiezan a recibir los Bancos Centrales por sus políticas monetarias no convencionales, de tipos de interés negativos y compras de deuda. Muchos expertos alertan sobre las consecuencias de segunda vuelta que podrían tener estas medidas. Está subiendo la percepción de riesgos futuros que pueden conllevar los crecimientos brutales de deuda, el crecimiento de las malas inversiones por búsqueda de rentabilidad a cualquier precio y las derivadas que empiezan a tener para los fondos de pensiones. Seguimos viendo mucho más peligro en una vuelta de bonos corporativos que en las valoraciones de acciones, a pesar de estar muy elevadas estas últimas. Tenemos reunión del BCE este jueves, con panchitos, patatas fritas y matasuegras por ser el último de Draghi. Tengo curiosidad por ver si saca a colación todas las declaraciones de división que se produjeron en la reunión anterior, o pasará de largo y dejará el pastel a la entrante Lagarde para la reunión de noviembre.

Otro dato sorprendente que me está llamando la atención. La nula repercusión que tienen en los mercados financieros los conflictos que vemos en televisión. En el último mes, la bolsa de Ecuador ha subido un 2%, la bolsa de Chile apenas cae un 0.50%, y tenemos a la bolsa argentina que ha subido un 12% de cara a las elecciones que tienen el próximo domingo. En España, tampoco han tenido ninguna repercusión los sucesos catalanes (aunque tengamos la prima de riesgo con Portugal en +5 puntos básicos en el diez años) y la bolsa se ha comportado como el resto de las europeas. Parece que ahora toca que vayan los trenes por vías distintas, o que pensemos que cualquier altercado es efímero y poco duradero, con mucho sifón y poca sustancia. Todo tiene un denominador común que me parece sumamente peligroso. Sin entrar en la justicia o no de cada caso, lo llamativo es que la presión violenta en las calles termina por doblegar a los gobiernos, que terminan por doblar la rodilla y echando para atrás las propuestas iniciales.

Para terminar, una curiosidad más del tema candente de las IPOs y sus valoraciones. Hoy salía a Bolsa en Hong Kong Snack Empire Holding, una empresa de sándwiches. El precio de colocación era de 65 dólares hongkoneses. El primer precio se ha marcado a 120 dólares, llegando a marcar 180 en la primera hora de negociación (el triple del precio de colocación). De ahí al cierre han comenzado las ventas y la acción ha terminado a 63 dólares, por debajo del precio de salida. El tramo minorista estaba sobre suscrito 14 veces, ya que era una empresa muy popular. Se han cruzado 550 millones de acciones de los 800 que tenía en circulación. Como ven, el arte de fijación de un precio en bolsa depende de cada espectador…

Ya saben que la frase “No eres tú, soy yo” la inventaron los chinos viendo un álbum familiar. A ver a quién le echan la culpa ahora los atrapados ahí arriba…

Buena semana,

Julio López

Julio López Díaz, 23 de octubre de 2019

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