Santa Rita

Julio López, 7 de septiembre de 2022

Margarita Lotti, Rita para los amigos, nació en 1381 en Roccaporena (Italia). A pesar de que desde muy niña tuvo vocación religiosa y siempre repetía que quería ingresar en un convento, sus padres la casaron con apenas catorce años. El marido en cuestión era una pieza de mucho cuidado que le hizo la vida imposible, y la única respuesta de ella era rezar y rezar por el fulano. Tanto va el cántaro a la fuente, vía padrenuestros y avemarías, que al final alguien la escuchó y consiguió que cambiase la actitud del hombre de la casa. Aunque tampoco duró mucho, porque justo cuando la convivencia en el hogar se estaba arreglando, su marido fue asesinado en una reyerta. A Dios pongo por testigo que las oraciones de la pobre Rita nada tuvieron que ver en estas desgracias familiares. Entonces, tras soportar veinte años de tormentoso matrimonio y libre de ataduras, pensó que podría ingresar en el convento. Pero no fue nada fácil, porque no era virgen. Tras varias negativas, consiguió ser aceptada en el monasterio de las agustinas, donde se entregó a una vida de oración y penitencia y a conseguir imposibles, demostrando que sus rezos eran muy eficaces. En cierta ocasión, consiguió que cierta doncella, difícil de mirar la pobre y con ningún pretendiente, encontrase novio tras los correspondientes rezos de la santa (Rita fue beatificada por el papa Urbano VIII en 1627 y canonizada en 1900 por León XIII). El caso es que, llegado el momento del enlace matrimonial, el novio la dejó plantada en el altar y la doncella le recriminó a la santa que le había dado un novio y luego se lo había quitado: ¡Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita! Falleció en el convento en 1457.

Además de la patrona de los imposibles, en España también lo es de los funcionarios.

Vamos a intentar resumir de forma concisa la situación macroeconómica con la que nos encontramos a la vuelta de las vacaciones, después de ver que Santa Rita no nos hace mucho, nos quita el barato gas ruso y los manás de liquidez de los Bancos Centrales.

Inflación: los mercados durante unos días se pusieron estupendos cuando el dato de inflación americano publicado en agosto registró un ligero descenso sobre el dato anterior, y se multiplicaron las voces que proclamaban el techo de la inflación (en España sorprendentemente alguna ministra parecía que radiaba entusiasmada el gol de Iniesta, cuando pasó lo mismo con nuestra inflación y la cifra se situó en un “esmirriado” 10.4%). El triunfalismo político de interpretación de un único dato suele ser antecedente de risibles tweets futuros que tiren de hemeroteca. Si miramos, por ejemplo, la inflación europea, vemos como subió a un nuevo récord del 9.1%, o valores brutales como el 12.5% en Holanda. Es más, si miramos algunas previsiones de algunos analistas, vemos algunas proyecciones que aventuran que superarán el 20% en los próximos meses en algunos países, como es el caso británico. Mucha de la bajada viene por su componente más volátil, el precio del petróleo que ya veremos cómo funciona cuando llegue el invierno. Si miramos la inflación subyacente está por encima del 6%, muy alejada de la deseada del 2% que tienen como objetivo los bancos centrales. El precio de la energía es un input para la mayoría de los sectores y es totalmente impredecible. El precio del gas en Europa está en los 220 euros, cuando hace dos años y medio estaba en 5.5 euros con un máximo en la década de alrededor de los 29 euros. Si miramos el precio en diciembre 2021, éste llegó a los 185 euros y en ese momento no había guerra en Ucrania… Como vemos, la volatilidad del precio es ingobernable. Curiosamente el precio del petróleo también está a niveles de octubre de 2021 (en dólares) por lo que podemos pensar que hay más factores detrás de los precios que la guerra (la falta de inversión o penalización en energías basadas en combustibles fósiles), pero ésta se convierte en el chivo expiatorio perfecto para disimular todas nuestras decisiones anteriores. ¿Qué hay verdaderamente detrás de la inflación? Las respuestas son muy diversas, eligiendo el interlocutor al que le preguntes, la más alejada a su ámbito de responsabilidad: desglobalización, crisis energética, políticas monetarias y fiscales locas, disrupciones en las cadenas de producción, etc.

Desempleo: las cifras de empleo siguen dando buenas noticias. El desempleo americano está en el 3.7% y el europeo en el 6.6%, cifras de cuasi pleno empleo. Debemos recordar que este es un indicador retrasado y no adelantado de la situación económica. El desempleo empieza a crecer cuando ya los problemas están encima de la mesa. Los salarios en USA están creciendo al 5.5%, lo que representa una pérdida de ingresos reales de casi 4 puntos en el último año. Lo que sí parece es que la oferta y la demanda parecen no casar en muchos casos. En los últimos datos americanos conocidos (JOLTS de ofertas de empleo) hay más de once millones de ofertas de trabajo sin cubrir, y en España hay muchas voces de empresarios que dicen que no logran trabajadores (hostelería, campo, construcción). Lo que hay detrás de este déficit (salarios bajos, jornadas laborales extensas o subvenciones públicas) no lo vamos a tratar en esta primera epístola post veraniega. Dentro de este panorama de tranquilidad laboral me ha llamado, sin embargo, la atención la cifra de paro juvenil en China, que ha superado por primera vez la cifra del 20%.

Políticas que están implementado los gobiernos:  digamos que la política más extendida es cuidar al votante. La forma de afrontar la situación es la toma de medidas “fáciles” de vender en titulares de prensa sin explicar las consecuencias o quién está al otro lado en el haber. Se ha subvencionado la gasolina en España (lo han agradecido los portugueses de la frontera), se ha topado el gas (ya habrán notado el cuchillazo en el último recibo de la luz de esa propuesta), se hace gratis el transporte de cercanías. De dónde sale el dinero para estas cosas es otro cantar, y entra en la famosa política de dar patadas a la lata en forma de deuda. Todas estas dádivas gubernamentales estarían bien si realmente hubieran deflactado los impuestos y no esquilmado con la subida de tramos a gente que en términos reales es más pobre. En Estados Unidos se han cancelado deudas por préstamos universitarios de hasta 10.000 dólares. Es la misma derivada de las consecuencias que estamos viendo por las políticas monetarias ultra expansivas: los problemas empiezan a acumularse a la vuelta de la esquina y que el siguiente que arree.

Resultados empresariales. Curiosamente, las proyecciones de resultados de los analistas para finales de año siguen marcando nuevos máximos para finales de año en Europa, y han disminuido apenas un 5% las revisiones en Estados Unidos. Es una tendencia ascendente desde inicios de año. El optimismo de los analistas, haciendo un chiste malo, es a prueba de bombas. Lo que han recortado son los múltiplos que aplican a esos beneficios, por lo que muchas valoraciones han experimentado bajadas de recomendación. Ahora mismo, los múltiplos en Europa están en alrededor de las 10 veces, que es inferior a la media de los últimos 10 años. En momentos de recesión pasados, el suelo lo han marcado las 7 veces.

Deuda y crecimiento. Va a ser complicado que los países occidentales puedan eludir la recesión. Cuando lo comparamos con la crisis energética anterior de los años 70 del siglo pasado, la principal diferencia la tenemos en que por entonces la deuda pública estaba entre el 30% y el 60% del PIB y ahora lo está entre el 100% y el 140%, por lo que la capacidad de movimiento es mucho menor. El efecto inflación en un primer momento ayuda a las finanzas públicas, porque el ratio disminuye (estamos viendo ingresos fiscales históricos en España) pero el previsible parón en el crecimiento hace que se derrumben con posterioridad, como vimos en la crisis de 2008.

Posicionamiento Bancos Centrales:  se puede resumir en una frase “los Bancos Centrales han dejado de ser tus amigos”. Como vimos en las declaraciones de verano en Jackson Hole, la previsión que tenía el mercado de subidas rápidas para empezar a bajar en un año parece que no se va a cumplir. Es increíble que hayan seguido inyectando dinero hasta hace un par de meses, con la que estaba cayendo. Apenas han disminuido el tamaño de su balance. Recordemos que el balance de la Fed era de menos de un trillón de dólares antes de 2009, que llegó a los 4.5 trillones antes del Covid, y ahora se encuentra en los 8.78 trillones, y apenas ha disminuido en los últimos tres meses. A partir de este septiembre subirá las ventas de bonos hasta los 95.000 millones de dólares mensuales. Se estima que puede acabar las subidas de tipos en algún nivel entre el 3.5% y el 4%, pero, aun así, seguirán los tipos de intereses reales negativos. El ECB seguramente subirá este jueves los tipos de interés, aunque las expectativas están divididas entre si lo hará en 50 puntos básicos o en 75. El 10 años italiano ya está en el 4% y el 10 años español en el 2.8%.

Veremos como afrontamos el otoño. Como decía Paul Getty, los mansos heredarán la tierra, pero no sus derechos minerales.

Buena semana,

Julio López Díaz, 07 de septiembre de 2022

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